Mencía Calderón

Doña Mencía Calderón fue la única mujer española del siglo XVI que comandó una expedición desde España hacia América, y más concretamente al río de la Plata.
Mencía nació en Medellín, actual provincia de Badajoz, aproximadamente en el año 1515 y luego se casó con Juan de Sanabria, uno de los capitanes de Alvar Núñez Cabeza de Vaca mientras este fue Adelantado del Río de la Plata.
Tras la fallida expedición del primer Adelantado del Río de la Plata, Pedro de Mendoza y la fallida primera fundación de Buenos Aires, que fue abandonada en 1541 por orden de Domingo Martínez de Irala la corona nombra segundo Adelantado a Alvar Núñez Cabeza de Vaca.
La llegada de Alvar Núñez a Asunción no sentó bien a los hombres importantes de la ciudad debido a que Alvar pretendía cumplir a rajatabla las leyes de protección de los indios y no pretendía montar ninguna expedición en busca de oro por la selva.
Finalmente, las tropas a cargo de Alvar se rebelan contra él, dirigidas por Martínez de Irala, y lo mandan de vuelta a España, o sea, Martínez de Irala fue Gobernador interino del Río de la Plata y del Paraguay tres veces, en los períodos de 1539-1542, 1544-1548 y por último desde 1549 para finalmente ser nombrado Adelantado desde el año 1555 hasta su muerte el año siguiente.
Para ayudar a la población de Asunción, en carestía de alimentos y asediada por los indios, y sobre todo para erradicar la anarquía reinante hace años en la ciudad, la corona nombra a Juan de Sanabria tercer Adelantado del río de la Plata.
Estando Mencía en su ciudad natal, llegó a la misma Diego Sanabria, de 18 años, hijo de su marido de un primer matrimonio, con la noticia de la muerte de Juan de Sanabria en Sevilla a inicios del año 1549 mientras preparaba todo lo necesario para emprender viaje al Nuevo Mundo.
El 12 de marzo de ese año, el rey Carlos expide en Valladolid una Cédula Real confirmando a Diego de Sanabria como heredero y sucesor de todos los títulos de su padre.
En la Cédula, el monarca instaba a fundar una población en Santa Catarina y otra en la entrada del río de la Plata, corriendo todos los gastos de parte del Adelantado y además, el rey Carlos ordenaba que la expedición tuviera 6 naves.
Esas 6 naves tenían que llevar al Nuevo Mundo a 80 hombres casados con sus mujeres, 20 doncellas casaderas y a 250 solteros y solteras de cualquier edad.
En ese momento, Mencía Calderón decide abandonar a su familia para trasladarse a Sevilla junto a sus dos hijas, María y Mencía, y poder avituallar los tres barcos que tenían, mientras conseguían financiación para comprar los 3 barcos que les faltaban.
Las dificultades existentes para poder avituallar correctamente los barcos, unido a la premura de la expedición para socorrer a los españoles en Asunción, hicieron que la corona nombrara Gobernador interino del Río de la Plata al licenciado Alanís de Paz, que tenía el dinero necesario para montar la expedición más rápido que Mencía así en marzo de 1550 se encontraba ya en Sanlúcar de Barrameda con todo preparado para partir.
En ese momento la fortuna se alía con los Sanabria, ya que la corona para la expedición de Alanís debido a que había llenado los barcos con personas que la Corona no quería que pasaran a América.
Tras reunir por fin todo lo estipulado con la Corona, la expedición liderada por Mencía Calderón partió de Sevilla el 9 de abril del año 1550 con las tres naves de la expedición que transportaban a América 300 personas (247 hombres y 53 mujeres).
Mientras tanto, Diego de Sanabria se quedó en la Península intentando conseguir la financiación que aún no había conseguido para comprar y avituallar las tres naves restantes.
Las tres naves que partieron en ese momento al Nuevo Mundo fueron el patache San Miguel, donde viajaban Mencía y su familia y que estaba capitaneada por Juan de Salazar; la carabela Asunción, propiedad de Francisco Becerra y pilotada así por el sevillano Cristóbal de Saavedra y la nao San Juan, comandada por Juan Ovando.
Tras cubrir los 10 días aproximadamente de viaje a las islas Canarias y tras reunir provisiones y agua dulce, la expedición partió en dirección hasta Santa Catarina, actual Brasil, o sea, un viaje de unos 5 meses de duración y 12.000 kilómetros.
Pero la expedición sufre un temporal a la altura del Golfo de Guinea y el patache San Miguel acaba en una bahía separada pues de las otras dos naves, con gente herida y habiendo perdido el agua potable y tras esperar unos días, el San Miguel muevamente pone rumbo a América el día 25 de julio de 1550.
A los pocos días el San Miguel es interceptado por el pirata normando Escorce, que atacaba a barcos portugueses y castellanos que viajaban a América y las naves Asunción y San Juan pudieron evitar el ataque pirata, pero no una nueva tormenta que entonces así hizo desaparecer por completo al San Juan con todas las personas que viajaban en él, mientras que diezmó considerablemente a los que viajaba en el Asunción.
El 16 de diciembre de 1550 llegó a Santa Catarina el patache San Miguel donde ee estaba esperando el Asunción y el piloto Juan Sánchez pensó que era buena idea que ambos barcos se dirigieran a una bahía al oeste donde pudieran resguardarse de los vientos del Atlántico.

Ruta realizada por Mencía Calderón
Se trataba de la bahía en donde había desembarcado Alvar Nuñez Cabeza de Vaca en marzo de 1541, desde donde se dirigió a pie hasta Asunción y al entrar en la bahía la carabela Asunción terminó por hundirse donde 11 personas perecieron.
Solo les quedaba un maltrecho barco y unas 350 leguas (casi 2000 kilómetros) de navegación por unas costas desconocidas, por lo que la expedición desestimó realizar la travesía por mar hasta el Río de la Plata.
Pero la desventura no había finalizado para Doña Mencía Calderón y sus expedicionarios ya que cuando el San Miguel entraba en el puerto de Biazá, en Santa Catarina, el viento lo arrastró a los acantilados y quedó destruido, o sea, de 300 personas que habían partieron de Sevilla, ya solo quedaban 120.
La expedición quedó recluida en Santa Catarina durante unos dos años y medio, hasta junio de 1553 donde Mencía mandó llevar a cabo dos expediciones hacia Asunción para pedir ayuda, o sea, una dirigida por Cristóbal de Saavedra y la segunda por Hernando de Salazar.
En ambas ocasiones el Gobernador Martínez de Irala apresa a los miembros de las dos expediciones al llegar a Asunción ya que no quería un nuevo Adelantado que estuviera por encima suyo en la cadena de mando.
Mientras el resto de los expedicionarios aguardaba noticias de Asunción, intentaron sin éxito construir un bergantín, que se deshizo nada más entrar en el agua y en esos dos años y medio la hija de Mencía Calderón, María Sanabria Calderón, se casó entonces con el capitán Hernando Trejo.
Posteriormente construyeron un segundo bergantín con el que unos cuantos hombres, al mando de Juan de Salazar, pretendían pues llegar a Santos, 450 kilómetros al norte de Santa Catarina, para pedir ayuda a los portugueses.
El bergantín naufragó en una aldea portuguesa y allí, los aldeanos pusieron a disposición de los españoles un barco para socorrer con comida a los que aguardaban en Santa Catarina.
Posteriormente la expedición al completo pudo llegar a Santos y fueron bien recibidos por el Gobernador Tomás de Sousa, quien posteriormente se convertiría en el primer Capitán General de Brasil.
Tras estar un tiempo en Santos, Mencía Calderón, viendo el mal trato que se les daba allí a los indios, consiguió enviar una carta a las autoridades españolas y a su vez enviaban cartas a la Casa de Contratación el piloto Juan Sánchez y el capitán Trejo.
Desafortunadamente, las cartas fueron interceptadas y entregadas al Gobernador de Sousa que apresó a los españoles y redobló la vigilancia de estos.
Pasado un tiempo, el Gobernador Sousa anuncia a Mencía la muerte de su hijastro Diego Sanabria, que había conseguido partir con las otras 3 naves en otoño de 1552 pero que no había podido llegar al Río de la Plata y al final el Gobernador de Sousa, con la mediación de los jesuitas Manuel de Nóbrega y José de Anchieta permite a nuestros expedicionarios abandonar Santos.
Una parte, dirigidos por Juan de Salazar, parten dirección Asunción en febrero del año 1555 y así consiguen llegar a su destino en octubre de ese año.
Pero Mencía seguía pretendiendo fundar un pueblo en la costa de Santa Catarina y los portugueses les proporcionaron entonces la embarcación y parte de la expedición liderada por Mencía Calderón y el capitán Trejo se dirigieron a Santa Catarina y fundaron el fuerte San Francisco.
En agosto de 1555 llega al fuerte el mestizo Díaz tras haber visto anteriormente a la expedición de Salazar, con el objetivo de guiar a los habitantes del fuerte hasta Asunción pero antes de partir, son atacados por los indios Carios, que asedian el fuerte durante dos semanas.
Mencía comprende que no puede dejar una pequeña guarnición en el fuerte, porque serían aniquilados, y decide abandonarlo por completo, o sea, las 43 personas que vivían en el fuerte partieron del San Francisco en noviembre de 1555 y llegaron a Asunción a inicios de mayo de 1556.
Mencía Calderón y los restos de su expedición, tras 6 años de duras penalidades, con naufragios, hambrunas, cautiverio y unos 17 mil kilómetros recorridos, llega a Asunción, ya desposeída de todo poder por parte de la Corona.
Pese a ello, el pueblo de Asunción le reconoció su valor y entrega, siendo conocida entonces como Mencía, “la Adelantada”.
Fuente: https://iberoamericasocial.com/mencia-calderon/